Envían inspectores a las Atarazanas de Sevilla

Atarazanas de Sevilla

El edificio, de la Consejería de Cultura para las atarazanas de Sevilla, no ha pasado la ITE.
También incumple su deber de conservar el patrimonio histórico.

Las Reales atarazanas de Sevilla
Las Atarazanas Reales de Sevilla de época almohade fue un astillero medieval que en la Edad Moderna jugó un importante papel como instalaciones del Puerto de Indias.

 

La Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Sevilla abrirá expediente esta semana a la Consejería de Educación, Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía y enviará a sus inspectores a comprobar el estado de las Reales Atarazanas de Sevilla después de que la Fundación de su mismo nombre haya denunciado su abandono y riesgo de desplome.

Los inspectores de Urbanismo visitarán el monumento para comprobar su estado después de que se conociera que el edificio no ha pasado la Inspección Técnica de Edificios (ITE) que tenía de plazo máximo noviembre de 2009.

Como otros edificios históricos, las Reales atarazanas de Sevilla se acogieron a un derecho a retrasar esa inspección cuando se puso en marcha en el año 2002, y fue renovando esa prórroga hasta 2009 con motivo del proyecto de instalación de un espacio museístico, el Caixafórum. Precisamente en 2009, la Consejería de Cultura y La Caixa firmaron un convenio de cesión por 75 años por el que la entidad financiera se comprometía a convertir las Reales  atarazanas de Sevilla en uno de sus Caixafórum. No obstante, La Caixa decidió a finales de 2012 trasladar su proyecto a los espacios interiores de la Torre Pelli.

Como ha publicado “El Mundo”, la Junta de Andalucía pretende desbloquear el estado de las Atarazanas con un proyecto ‘adelgazado’ del original Caixafórum, elaborado en su día por Guillermo Vázquez Consuegro. Se trata de un espacio mucho más modesto que reduciría su presupuesto a la mitad, diez millones de euros, que La Caixa se ha prestado a aportar como ‘compensación’ por la retirada del proyecto inicial.

Aunque la entidad financiera tiene cedido el uso del edificio, el Ayuntamiento de Sevilla entiende que su propietario es la Junta de Andalucía y que, como administración pública, incurre en dos incumplimientos.

Doble incumplimiento

Por un lado, como cualquier propietario particular, tiene la obligación, con independencia del uso o destino del edificio, de efectuar una inspección periódica dirigida a determinar el estado de conservación del inmueble y el cumplimiento del deber de conservación. Así se estableció en unas ordenanzas aprobadas en el año 2004 para los edificios con más de 20 años de construcción.

Además, en este caso, Urbanismo entiende que la Junta de Andalucía incurre en un segundo incumplimiento, ya que la Consejería de Cultura tiene el deber de velar por la conservación del patrimonio histórico.

Las Reales Atarazanas fueron construidas en 1252 por Alfonso X el Sabio, fuera del recinto murado, y apoyándose en la muralla que unía las Torres del Oro y torre de la Plata, entre las Puertas del Carbón y Puerta del Aceite. Sirvieron de astilleros para la construcción de galeras en el barrio de El Arenal. Allí se levantaron 17 enormes naves de fábrica de ladrillo en sentido perpendicular al Guadalquivir y delante de la cerca almohade de la ciudad, donde los carpinteros de ribera se esforzaban en la construcción de barcos y los pescadores y almacenistas se dedicaban a la salazón del pescado. Los distintos proyectos de recuperación de ese espacio han estado vinculados con esa historia naval de la ciudad.

En la última propuesta de la Junta, enviada recientemente a La Caixa, se mantiene un argumentario temático, pero esta vez no tan centrado en la historia naval. Sería un espacio dedicado al diálogo social, artístico y cultural entre España y América. Se trataría no de un museo, sino de algo mucho más abierto, un lugar de encuentro donde las exposiciones, la música, las relaciones sociales, la divulgación histórica, la literatura o el arte contribuyan a revitalizar el extenso legado americanista de Sevilla y su protagonismo.

 

Fuente: El Mundo

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