Adjudicada la rehabilitación de la zona más antigua y valiosa de Santa Clara

La primera fase de la rehabilitación recuperó espacios como el claustro del antiguo convento

El antiguo convento de Santa Clara sigue dando pasos hacia su recuperación integral. El que acaba de dar el Ayuntamiento de Sevilla, que ha adjudicado la próxima fase de las obras de rehabilitación del edificio, es un avance pequeño, pero contundente. Los trabajos, los únicos que se llevarán a cabo en este mandato, afectarán al refectorio alto y al ala sur y las crujías del suroeste del claustro. En total, recuperarán apenas 785 metros cuadrados más (un 7% del total del espacio), repartidos en tres plantas, pero harán emerger una de las zonas más valiosas del edificio, que oculta los pocos restos de la herencia arquitectónica del infante Don Fadrique, que fue quien mandó construir el palacio sobre el que se erigió el recinto monacal.

Finalmente será la empresa Bauen Constructora la encargada de llevar a cabo este proceso, que contaba con un presupuesto de casi un millón de euros, pero que ha rebajado los costes en casi 300.000, dejando el importe de la adjudicación en 704.637 euros –582.344,96 euros más 122.292,44 de IVA –.

Las dependencias que se intervendrán, ubicadas en el sector suroeste del claustro, constituían en el periodo conventual la zona del noviciado. Aquí se encontraban también los lavaderos, el patio del tendedero y el claustrillo o patio del noviciado, así como la Puerta Reglar, que era el inicio de la clausura. Es una de las zonas más antiguas del convento, ya que gran parte de sus muros formaban parte del palacio de Don Fadrique, y es el área donde, con las excavaciones y estudios realizados en las distintas campañas arqueológicas realizadas entre 2002 y 2010, se han encontrado restos incluso de época almohade, como la gran alberca y su noria, que aparecieron en el antiguo claustro de las novicias.

El periodo de ejecución de la obra es de ocho meses, por lo que una vez que arranquen en las próximas semanas podrían estar listas antes de mayo de 2015, lo que permitiría al alcalde, Juan Ignacio Zoido, dar continuidad en este mandato a la empresa iniciada por su predecesor, Alfredo Sánchez Monteseirín, que en febrero de 2011, tras ocho años de restauraciones y ocho millones invertidos, logró reabrir al público un 30% del conjunto conventual, que cuenta con 9.737 metros cuadrados construidos, en una parcela de 7.757 metros, con 3.805 de espacios libres.

Aquel proceso dejó el centro inaugurado y en marcha. El actual equipo municipal se ha encargado de dotar de actividades de primer nivel a este espacio, si bien, debido a las limitaciones presupuestarias, no ha podido volver a intervenir en el edificio en estos casi cuatro años.

Estas obras previstas, que se suman a las que se están ejecutando ya en la antigua Torre de Don Fadrique (que abrirá en algo más de un mes), contemplan la rehabilitación integral del refectorio alto, del deambulatorio sur del claustro y de la primera crujía en las tres plantas, así como la consolidación estructural de la segunda crujía de la galería que rodea el patio principal del convento. Además, con esta intervención se pretende poner en uso el antiguo comedor de las monjas como sala de exposiciones y conciertos.

 

Fuente: El Correo de Andalucía.

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