Tinaja almohade

La tinaja almohade descubierta en Alarcos

El Museo de Ciudad Real ha cedido 60 piezas cerámicas para la exposición ‘aTempora’ que se celebra en la ciudad castellanoleonesa, entre ellas la tinaja almohade de Alarcos.

La cerámica acompaña al ser humano desde el principio de los tiempos, incluso antes del desarrollo de la agricultura y del paso del nomadismo al sedentarismo. Una técnica asociada íntimamente a los usos y costumbres del hombre que sobresale por encima de cualquier otro material en los registros arqueológicos. Su importancia abruma en aTempora con un total de 600 piezas, una exposición que recorre 6.000 años de cerámica en Castilla-La Mancha y que el pasado 10 de abril abría sus puertas en Burgos tras su paso por Talavera de la Reina.

Y entre las 600 obras presentes en la ciudad castellanoleonesa se encuentran 60 procedentes del Museo Provincial de Ciudad Real. Su director, José Ignacio de la Torre, destaca los tres bloques en los que se dividen las piezas cedidas a la exposición en Burgos: «las cerámicas del Bronce del Cerro de La Encantada y la Motilla del Azuer; el lote ibérico del Cerro de las Cabezas  y la cerámica almohade de Alarcos».

Y entre todas ellas sobresale la tinaja almohade descubierta en Alarcos en 2017, «una de las piezas estrella de la exposición. Es uno de los mejores ejemplos que existen y una de las más antiguas de su ipología», una pieza que fue recompuesta a partir de múltiples fragmentos y restaurada para la celebración de aTempora en Talavera de la Reina. Después de la derrota de Alfonso VIII ante al-Mansur en 1195, Alarcos quedó en manos islámicas hasta su recuperación tras las Navas de Tolosa en 1212. Así, esta cerámica permite ubicarse en un periodo muy concreto, una tinaja con motivos geométricos y vegetales que servía para contener agua con la intención de realizar la purificación ritual de la ablución.

El Museo Provincial de Ciudad Real se ha convertido en un referente gracias al carácter excepcional de sus fondos y a las campañas arqueológicas que continúan aportando conocimiento a los diferentes periodos. Con anterioridad, la institución museística  ya ‘exportó’ piezas a muestras relevantes como la realizada en 2014 en el Museo del Louvre de París bajo el título Marruecos medieval: un imperio de África a España (1147-1269), que en 2015 tuvo su continuidad en la ciudad norteafricana de Rabat, o en Cervantes, soldado y poeta, en Toledo entre 2016 y 2017.
La exposición llevada a cabo en Talavera de la Reina superó los 103.000 visitantes y ahora en Burgos, con una muestra abierta hasta el 13 de octubre, continuará mostrando la relevancia de la cerámica ciudadrealeña.

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