Todas las entradas de: Isbiliya

Se derrumba parte de la muralla de la Macarena

El alcalde ha lamentado los hechos producidos en la madrugada del día de hoy, cuando los vecinos de la calle Macarena asistieron al desprendimiento de un lienzo completo de más de 50 metros de la muralla del sevillano barrio de La Macarena.

Afortunadamente no hubo que lamentar afectados, “de momento”, recuerda la candidata del PA a primera edil del consistorio hispalense, Pilar Távora, quien ha denunciado las condiciones de “abandono” por parte del Gobierno municipal “de la sencillísima tarea de ir limpiando las malas yerbas que crecen en la muralla”.

¡FELIZ DÍA DE LOS SANTOS INOCENTES!

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Urbanismo falla contra las Atarazanas

Batalla jurídica de las Atarazanas

Los conservacionistas han perdido la primera batalla jurídica de las Atarazanas. Los técnicos de Urbanismo han desestimado los dos recursos de alzada que presentaron Adepa y la Fundación Atarazanas contra el proyecto del arquitecto Guillermo Vázquez Consuegra para recuperar los antiguos astilleros medievales de Sevilla. Seguir leyendo Urbanismo falla contra las Atarazanas

Biblioteca Andalusí de Tombuctú digitalizada

La biblioteca andalusí

Los primeros 23 manuscritos del Fondo Kati, la famosa Biblioteca Andalusí de Tombuctú, fueron entregados a la asociación local Savama para su digitalización, un proceso que durará unos 25 días tras lo cual viajarán a España para participar en una exposición que tendrá lugar en 2017 y que conmemora el 550 aniversario de la salida de Toledo del juez musulmán Ali ben Ziyad al-Katí llevando consigo los primeros legajos que Seguir leyendo Biblioteca Andalusí de Tombuctú digitalizada

Hasday Ibn Shaprut, el médico del califa

HASDAY IBN SHAPRUT

Hay hombres a quienes les cabe todo lo malo y por el contrario, los hay que les falta sitio para tantas cosas buenas. Entre estos últimos, entre los virtuosos, entre aquellos a los que Dios orienta, se encontraba Hasday ibn Shaprut, un judío de al-Andalus cuya fama e influencia se extendieron más allá de los confines del reino más poderoso del Occidente, y dejó su nombre escrito con letras de oro para que resplandeciera aún más ante los ojos de la Humanidad.

Hasday era hijo de un comerciante rico y piadoso de Jaén afincado en Córdoba a principios del siglo X que abandonó su tierra de origen buscando las oportunidades que pudiera ofrecerle la capital califal. Aunque Hasday ibn Shaprut no naciera en Córdoba, no por ello hemos de considerarle menos cordobés,  pues antes como ahora multitud de gentes venidas del Santo Reino ataron su destino a Córdoba, vertiendo su sangre con la nuestra en un mismo crisol. Tanto es así, que yo me atrevería a decir que 1/3  o quizás más de los habitantes de la ciudad proceden de tierras jiennenses. Así que,  si gallegos y asturianos son primos hermanos, cordobeses y jiennenses somos algo más que parientes.

Hasday ibn Shaprut
Hasday ibn Shaprut, un judío de Al- andalus cuya fama e influencia se extendieron más allá de los confines del reino más poderoso del Occidente, y dejó su nombre escrito con letras de oro para que resplandeciera aún más ante los ojos de la Humanidad.

A su padre no debieron de irle mal las cosas, pues fundó una sinagoga y protegió muy generosamente a los poetas que escribían en hebreo y a los estudiosos de la Torá. Su padre hubiera querido que se dedicase a los estudios  teológicos y desde pequeño fue educado en el estudio de las Sagradas Escrituras y otras ciencias tradicionales judías, pero él no era de la misma opinión, se desvivía por el conocimiento y la única túnica o armadura que  estaba dispuesto a enfundarse era la del saber.

Hasta tal punto llegó su afición a la ciencia que cuando sus padres le recomendaron que buscase esposa, él les respondió que estaba demasiado ocupado en sus estudios como para dedicarle tiempo a una mujer; algo que nos puede resultar difícil de comprender, pero más que ilustrativo sobre su manera de ser.

Por aquellos años el reinado de Abderramán III,  “El Victorioso”, estaba próximo a su fin, y como no le quedaban enemigos a quien vencer, no le quedó más enemigo que la enfermedad y la muerte. Desde que era niño siempre temió por su vida, su abuelo ajustició a su padre y el mismo mandó ejecutar en su presencia a un hijo suyo, por lo que siempre vivió temeroso de su existencia, temiendo ser envenenado, dándose la paradoja que fue debido a aquella paranoia, que el hombre que llevó al califato a su máximo esplendor fue el causante de su ruina, pues temeroso como estaba de cualquier acto hostil, impidió que su heredero Alhakam II tomase esposa hasta los 46 años, y a su muerte, su hijo Hixam II y su reino quedaran en manos de un arribista sin escrúpulos como Almanzor.

Un día alguien le habló al califa de un médico de la Judería de Córdoba, que hablaba todos los idiomas y que había inventado una sustancia que curaba todos los males; lo mandó llamar a palacio y tan satisfecho debió quedar con su presencia, que lo nombró su médico de cabecera, convirtiéndose en uno de sus hombres de confianza.

A Hasday ibn Shaprut no le impresionaron la riqueza y el ornato de Medina Azahara, a él sólo le importaba perseverar  en los conocimientos científicos, y esa constancia, fue la que le llevó redescubrir una pócima de la antigüedad que curaba los dolores más graves, amén de ser el más eficaz de los antídotos. Esta pócima llamada “TRIACA” y cuya composición ya nadie recordaba, se convirtió en su mayor obsesión desde el momento en que leyó una traducción árabe de un libro de Galeno – De Antidotis – que fue a parar a sus manos durante su adolescencia.

Durante años se afanó indagando en tratados incompletos y oscuros y con frecuencia mal traducidos del latín, del griego o del siriaco, probando distintos procedimientos y combinaciones hasta dar por fin con la misteriosa formula, que era un eficaz contraveneno, que curaba las mordeduras de los animales venenosos y que poseía un efecto antiespasmódico, tónico y calmante.

Aquella fórmula mágica contenía sesenta y una sustancias, a pesar de que la norma hipocrática dictaminaba que eran preferibles los medicamentos simples a los compuestos, y fue la que llevó a Hasday a convertirse en médico del califa, del mismo modo que su primer descubridor, Andrómaco de Creta, había llegado a alcanzar el puesto de médico del emperador Nerón.

Hasday ibn Shaprut era de fácil y agradable palabra, de dulces maneras, amena conversación y de carácter franco. A todas esas virtudes había que añadir un aspecto impecable, pues Hasday era un hombre distinguido, al que gustaba vestir con elegancia, pero sin excesos,  exornado todo ello por el mayor ornato que pueda haber en una persona, que no es otro que la higiene, que le proporcionaban junto a su cuidada barba una presencia majestuosa.

Hasday lograba con frecuencia curaciones reputadas como milagrosas, pero aquellos supuestos milagros no eran consecuencia de un poder ilimitado, sino de un don que solo está al alcance de unos pocos elegidos, y que él poseía; el don de curar.

Esa virtud arraiga en hombres de gran inteligencia, pero sus raíces más profundas alcanzan hasta el corazón. Dotado de estos recursos, Hasday ibn Shaprut miraba a los ojos a los pacientes, los escuchaba con atención, y les explicaba con detalle las causas de su mal. Si a todo ello añadimos un clima agradable y cordial tendremos el secreto de su pócima mágica; que no es otra que ganarse la confianza de sus pacientes, que aquejados por ese binomio que conforma toda enfermedad, como son la dolencia física y el trauma psicológico, una vez depositada su confianza en él, el elemento psicológico desaparecía y el físico una vez desmembrado del anterior, era más fácil de conjurar, tanto así, que una vez atendidos quedaban casi sanados.

Por: Francisco Muñoz Reyes.

De Hispalis a Isbiliya
Empieza la historia de la llegada de los musulmanes desde el principio.

 

Medina Azahara, única candidatura a Patrimonio Mundial

La candidatura del Conjunto Arqueológico de Medina Azahara (Madinat Al-Zahra) para su declaración como Patrimonio Mundial será “la única” que evalúe en su reunión de este jueves y viernes el Consejo de Patrimonio Histórico Español, para así determinar si el Gobierno presenta en nombre de España su candidatura ante la Unesco.

El debate sobre Medina Azahara será Seguir leyendo Medina Azahara, única candidatura a Patrimonio Mundial

Las Atarazanas de Sevilla "Fue un grandísimo error regalar a la Caixa"

Las Atarazanas de Sevilla y el nuevo proyecto

¿Cuál es su opinión sobre el nuevo proyecto de las Atarazanas de Sevilla?

Nadie puede discutir que su autor, Vázquez Consuegra, es un gran arquitecto. Sin embargo, su proyecto, por bueno que sea, es completamente inadecuado porque es un proyecto de transformación, no de conservación, que es el que debe aplicarse en las Atarazanas porque es el único que permite la Ley. No se pueden utilizar los métodos tan increíbles que propone ese proyecto contra -subrayo lo de contra- un monumento de esa talla. Seguir leyendo Las Atarazanas de Sevilla "Fue un grandísimo error regalar a la Caixa"

CSIC descubre técnicas sobre el cultivo de la vid en al-Andalus

El estudio sobre el cultivo de la vid en al-Andalus, de tratados agrícolas y botánicos de autores andalusíes redactados entre finales del siglo X y mediados del XIV ha demostrado la existencia en al-Andalus de técnicas de mejora de cultivo de la vid, en concreto métodos de poda y propagación, novedosas con respecto a otras regiones vitivinícolas peninsulares. Un equipo multidisciplinar coordinado desde la Escuela de Estudios Árabes (EEA) del CSIC, compuesto por filólogos, agrónomos y botánicos, en colaboración con las Universidades de Córdoba y Granada, han editado, traducido y analizado en profundidad ocho tratados agrícolas árabes junto a obras de carácter botánico, tanto manuscritas como impresas, que han permitido ampliar el conocimiento que se tiene de este cultivo ancestral y las técnicas aplicadas. “La importancia de la viticultura dentro de la agricultura desarrollada durante el período andalusí es un hecho indiscutible”, explica Expiración García, investigadora de la Escuela de Estudios Árabes del CSIC.

   “En las obras que analizamos, la vid es el cultivo al que se dedica una mayor atención y extensión, porque, como argumentaban en el siglo XI, es fácil de cuidar y su época de plantío es muy amplia”.

La vid y la elaboración del vino se introdujeron siglos antes en la cuenca mediterránea y, por tanto, en la Península Ibérica desde el área siro-palestina, donde existía una antigua tradición. Investigaciones arqueológicas del CSIC sitúan la producción y consumo de vino en estas zonas en la Edad de Bronce, ya desde el III y II milenio anterior a nuestra era.

Utilizaban técnicas únicas en el mundo para combatir las plagas

En concreto, el análisis desarrollado por la EEA ha revelado la existencia de diferentes técnicas de poda de formación y de fructificación, muy detalladas en los tratados agrícolas árabes de esta época con respecto a obras de autores grecolatinos. Los investigadores han llegado a la conclusión de que en al-Andalus se realizaba una poda de fructificación dividiendo las vides en tres grupos de acuerdo con la extensión de la poda: las de poda larga (melar y blanca); de poda corta (negra y repleta de racimos compactos) y la intermedia (jallādī o jallāwī). Incluso algunos tratados redactados en el siglo XI referencian la existencia de una poda especial destinada a las pasas.

Asimismo, la investigación ha dejado al descubierto que los agrónomos andalusíes utilizaban un proceso continuo de mejora de la producción mediante el injerto de variedades más selectas sobre los pies más deficientes. Con el objetivo de aportar nutrientes, utilizaban como abono cenizas y cornamentas de rumiantes y, como proceso fitosanitario, los autores árabes hablan de una técnica llamada empolvado que consistía en la aplicación de materiales finos (tierras, estiércol y cenizas) directamente sobre la planta. Esta práctica, exclusiva de al-Andalus, posiblemente se realizaba como técnica para combatir el insecto Lobesia botrana o polilla del racimo.

Los tratados analizados recogen frecuentes referencias a plantaciones en regadío, cuando la vid es un cultivo tradicionalmente asociado al secano. Este hecho apoyaría la idea de la existencia de plantaciones dedicadas exclusivamente a la producción de uva para el consumo como fruta fresca. Generalmente dispuestas en emparrados para crear bóvedas vegetales con una finalidad productiva y ornamental, los vestigios de estas plantaciones son evidentes hoy en día en los cármenes (del árabe karm, viña) o fincas situadas en el Albaicín, barrio granadino de tradición morisca, configurando su paisaje.

Pese a que las obras agrícolas andalusíes solo aluden a la preparación de mosto, arropes y vinagres, los investigadores de la Escuela de Estudios Árabes han constatado que el consumo de vino no era inusual, sobre todo en ámbitos marcados por la marginalidad o por su exclusividad.

En los márgenes de la ley

   “Los cristianos eran quienes comercializaban el vino, que se consumía en espacios privados, en fiestas y reuniones de carácter muy diverso. Sobre ello, ha profundizado Manuela Marín, investigadora del CSIC en Madrid ahora jubilada, y autora de la obra ‘En los márgenes de la ley: el consumo de alcohol en Al–Andalus’, explica Expiración García.

Para las escuelas jurídicas islámicas, el consumo de vino era una transgresión, pero también un delito castigado con penas de azotes. No obstante, los juristas andalusíes interpretaban que el consumo privado era una elección individual, mientras que beber en público constituía un escándalo inaceptable.

“En niveles altos de la sociedad, príncipes, aristócratas y soberanos mantenían un discreto consumo de vino en las llamadas ‘tertulias de bebida’, de acuerdo a una etiqueta establecida. De estas reuniones, que se celebraba en la parte privada de las residencias, el ‘pecador’ daba cuenta únicamente a Dios. Por el contrario, en ciudades como Córdoba y Sevilla, donde era habitual el vino en tabernas y alhóndigas, las autoridades perseguían a los bebedores para ejercer un control de las ‘gentes de mal vivir’ y de sus costumbres libertinas”, subraya Manuela Marín en ‘En los márgenes de la ley’.

Las conclusiones de estas dos líneas de estudio se recogen en la exposición del Jardín Botánico de Madrid (RJB) ‘La Vid, el Vino y el CSIC’ que ha recibido más de 18.000 visitas. La muestra se aproxima a la investigación científica del sector vitivinícola desde una perspectiva multidisciplinar, demostrando su trascendencia a nivel económico, social y cultural.

 

Fuente: agroinformacion.com

23 de noviembre, la reconquista de Sevilla

Un 23 de noviembre tuvo lugar la reconquista de Sevilla, Isbiliya se rendía a las tropas de Fernando III que entraban triunfantes en la ciudad. Era el año 1248, y habían pasado 14 meses y tres días de incansable sitio en la penúltima gran urbe de Al-Andalus.  Una de las empresas más importantes, y difíciles, de la Reconquista.

No fue fácil para los cristianos entrar en Isbiliya. Para Seguir leyendo 23 de noviembre, la reconquista de Sevilla