Mezquita de Damasco

Emirato dependiente de Damasco

Emirato dependiente de Damasco (711-756)

Tan pronto como vieron la posibilidad de mantener el control en la Península, los árabes organizaron este territorio políticamente, creando el emirato dependiente de Damasco como una parte más del gran califato. Aunque en un principio el interés por la Península Ibérica se había limitado a conseguir botín, cambiaron de opinión tras la derrota sufrida en Poitiers. En efecto, los invasores no tenían idea de crear una colonia de poblamiento, sino de explotación, pero al ser vencidos por los francos en Poitiers en el año 732, comprendieron que se les acababan las posibilidades de conseguir más botines y se plantearon el asentamiento definitivo en la Península.

Emirato dependiente de Damasco
Plato Omeya

Como emirato dependiente de Damasco tenía un emir o gobernador. El primero fue designado por el califa, y los siguientes fueron nombrados por la autoridad cercana que tuviera más fuerza, que no era siempre el califa. La inestabilidad de los nombramientos se hace patente si se tiene en cuenta que en los cuarenta y cinco años del emirato dependiente se sucedieron 21 gobernadores.

Las puertas de Sevilla

La tarea de los emires dependientes fue la de controlar el territorio para organizar el nuevo estado. Se trataba de implantar la nueva forma política, religiosa y económica de la administración califal. Necesitaban promover la convivencia con los autóctonos hispano-godos, por ser los invasores una minoría (¿30.000?) frente a una mayoría autóctona (¿4.000.000?).

Los problemas fueron mayores entre los propios invasores, al ser de procedencia muy diversa: árabes (la aristocracia del ejército), bereberes (el grueso del ejército) y sirios (soldados de refuerzo). Una vez terminada la etapa de toma de botín, los soldados bereberes se rebelaron, y hubo que llamar a los sirios para sofocar la revuelta, pero éstos, a su vez, se mostraron exigentes en sus peticiones.

La convivencia y adaptación entre las comunidades invadida e invasora se vio favorecida por una contracción demográfica y una abundancia de tierras libres. Los antiguos campesinos dependientes de los latifundistas godos se vieron libres, y fue este grupo social de los pobres campesinos el que sufrió una transformación más profunda. De hombres dependientes pasaron a ser libres, de hablar en latín pasaron a hablar en árabe, y de ser cristianos pasaron a ser musulmanes.

El proceso de islamización de al-Andalus se vio favorecido por tres circunstancias:

  • la inmigración de musulmanes.
  • los matrimonios mixtos de hombres musulmanes con mujeres cristianas que educaban a sus hijos en el Islam.
  • la conversión al Islam de la población hispano-goda. Probablemente la formación cristiana de los grupos más bajos de la escala social era tan débil que no tenían inconveniente en cambiar de religión.
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