Hallada la yesería del Palacio de Don Fadrique

Durante el transcurso de las obras de rehabilitación y restauración de la iglesia y dependencias anexas del convento de Santa Clara de Sevilla, que está llevando a cabo la Archidiócesis, han sido localizados unos restos de gran importancia ocultos en la zona del coro alto que vienen a seguir aportando datos sobre el conocimiento de este edificio tan singular.

En la actualidad, las obras de restauración de bienes muebles se centran en la finalización del artesonado. Así como las que se acometen en el inmueble, están centradas principalmente en trabajos de acabado en cubierta y paramentos verticales en el interior. En el transcurso de dichos trabajos se han llevado a cabo las prospecciones arqueológicas propias de los estudios paramentales, y el resultado ha sido muy gratificante por la localización de este nuevo hallazgo.

Se ha recuperado un fragmento del friso ornamental de yesería del antiguo palacio de Don Fadrique en el coro de la iglesia del Monasterio de Santa Clara. Decoraba originalmente la nave norte de dicho edificio, fechado en torno a 1252, junto a la famosa torre y otras dependencias del conjunto palatino que poco después fueron reconvertidas como convento.

Detalle del friso

En buen estado de conservación

El resto localizado tiene tres metros de longitud y su estado de conservación es bueno gracias a su ocultamiento mediante un tabique durante las obras del coro de la iglesia a inicios del siglo XVII.

Está compuesto por bandas epigráficas que flanquean una cenefa central de lacería compleja. Estudios realizados en las yeserías localizadas años atrás por Julio Navarro (Escuela de Estudios árabes del CSIC) y Miguel Ángel Tabales (Universidad de Sevilla) publicados en 2014, ponen en evidencia el valor histórico de este elemento pues es el primer programa ornamental dentro del primer edificio señalado de la ciudad de Sevilla tras la conquista castellana.

Los motivos decorativos tienen elementos que lo conectan con la tradición mudéjar toledana. El mismo palacio, así como su torre, se caracteriza por combinar técnicas constructivas foráneas, fundamentalmente castellanas con detalles arquitectónicos andalusíes y góticos, cuyo resultado es un complejo palatino realmente original con paralelos, siempre parciales en edificaciones italianas, francesas y alemanas.

En el transcurso de las obras se han documentado igualmente otros restos del palacio bajo el pavimento de la iglesia, esta vez destruidos a nivel de cimientos, entre los que cabe destacar la nave norte del palacio, así como los restos de una estructura que podría haber formado parte de una capilla adosada.

Fuente: Diario de Sevilla

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